domingo, 7 de noviembre de 2010

Damián no sabía la suerte que tenía al ser daltónico extremo distorsionado de patogénesis bullosa (una enfermedad rara de esas con nombres más raros aún).
Gracias a la rebelión de algo en su cabeza o bien de sus miopes ojos... o tal vez, debido a una relación complicada entre uno y otros... Damián veia la vida de colores muy distintos a los del resto de seres vivos y eso, aunque él no lo sabía, ayudaba a que siempre estuviese de buen humor.
Esos extraños y distorsionados colores que en realidad no existian o sí, pero no donde los veía, provocaban que aflorara una sonrisa permanente y musculosa de tanto estar.





Sin embargo, está extraña enfermedad por la que nadie se preocupa (ya que es de minorias), tiene un lado negativo.
Tanta belleza atosiga al corazón del paciente que de tanto hincharse y sobrecogerse se para repentinamente a temprana edad.

(cuento)

7 comentarios:

Ra dijo...

Quizás se pare...pero al menos lo latido mereció la pena...sabes? yo siempre quise se sinestesicaXD es otra manera de verlo(una especie de colocón continuo)^__^

medianoche dijo...

No savia que podía hacerles mal, muy buen articulo.

Saludos

Yuki, Lord Nieve dijo...

no deja de ser una de las mejores formas de morir :)

E.f dijo...

Buenísimo. Qué triste. Y qué triste debe ser no poder compartir esas imágenes tan bellas con alguien.

E.f dijo...

Y por eso mismo, se debe de sentir super sólo en el mundo. Uuuuuuu qué pena. Gracias por el cuento!

Patricio Sard dijo...

Rincon de los Enigmas

Descargar Project 64

don Gerardo de Suecia dijo...

Gracias por un artículo interesante!