lunes, 18 de mayo de 2009

Adiós a la inocencia


-->La niña le miró con odio y escupió:
-¿Y? ¿A mi qué me importa que no existan los reyes magos?
¿Qué más me da que esos idiotas no sean reales y que las personas en las que confío me hayan mentido desde que nací?
¿Y qué si ya no existen para mi?
Me da igual no volver a creer en nada ni en nadie, !total! ¿para qué les necesito?.
¿Qué más me da si a partir de ahora no vuelvo a soñar con las estrellas que iluminan un desierto repleto de nómadas y espejismos?
Soy mayor y no tengo porque creer en esas tonterías, no tengo porque creer ¿me oyes?
¡No tengo porque creer en
NADA!
¡ME IMPORTA BIEN POCO!
Y con lágrimas en los ojos, la niña salió corriendo del salón, dejando tras de si, al estupefacto gordo de rojo ... junto al árbol de navidad.

7 comentarios:

Rafa =) dijo...

todos necesitamos creer en algo...

Kay dijo...

me encanta lo de los reyes magos...es un ZAS EN TOA LA BOCA¡¡¡

Seeker of Storms dijo...

Ostias tu... Que bueno

Demencia Mental dijo...

A mi me gustaría que los reyes magos entrasen en ese momento en la casa.

Yuki dijo...

como siempre, me has hecho sonreir ;)

Hollybell, dreams dijo...

simplemente me gustó, me sorprendio como se marcó la inocensiay como aparentó no sufrir mientras retenia lagrimas. muchas gracias por compartir

Valeria dijo...

PRECIOSO!!!! QUE NO PASO POR ESE CONFLICTO EMOCIONAL!!!! MUY LINDO