martes, 2 de junio de 2015

Llenando el mundo de color


Los lápices de colores se pusieron sus mejores galas para el baile.
Incluso se sacaron punta, cosa que no hacían a menudo.
Hacia mucho tiempo que no salían de su caja y se notaba la emoción en el ambiente.
Hoy no había goma ni lápiz, solo estaban ellos.

Se colocaron en fila, unos pegaditos a los otros, temblorosos y expectantes.

by justoriginal (Deviant art)

El rojo dio un paso adelante, como siempre era el primero en lanzarse, y tras él se animaron los demás: naranja, marrón, rosa, verde, amarillo, azul…
Todos en la pista, danzando frenéticamente, cambiando parejas, bailando en grupos, de manera individual, haciendo florituras, saltos, giros…
La música no cesó en toda la noche.

Cuando amaneció ya no quedaba ni un solo lápiz en pie, todos se habían esfumado.
Pero sí que dejaron una muestra de su fiesta.
La pista de baile estaba llena de colores y dibujos, no quedaba un hueco en blanco.
Habían creado una obra de arte.




El viaje


El pájaro miró al cielo.
Tenia libertad para ir a cualquier sitio que quisiera.
Y aun así, se sentía atrapado.


lunes, 28 de julio de 2014

Wild train


Érase una vez...
Un tren que no quería ser un trotamundos.
Se quedó quieto, estático,

y sirvió de lienzo,
y sirvió de casa,
y sirvió a la naturaleza, 
y entre sus brazos... se volvió salvaje.



foto de deviantart JIPIC

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cuando vomitas mierda sin parar y crees que te vas a ahogar...
Cuando terminas de potar y dejas todo hecho una mierda...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Damián no sabía la suerte que tenía al ser daltónico extremo distorsionado de patogénesis bullosa (una enfermedad rara de esas con nombres más raros aún).
Gracias a la rebelión de algo en su cabeza o bien de sus miopes ojos... o tal vez, debido a una relación complicada entre uno y otros... Damián veia la vida de colores muy distintos a los del resto de seres vivos y eso, aunque él no lo sabía, ayudaba a que siempre estuviese de buen humor.
Esos extraños y distorsionados colores que en realidad no existian o sí, pero no donde los veía, provocaban que aflorara una sonrisa permanente y musculosa de tanto estar.





Sin embargo, está extraña enfermedad por la que nadie se preocupa (ya que es de minorias), tiene un lado negativo.
Tanta belleza atosiga al corazón del paciente que de tanto hincharse y sobrecogerse se para repentinamente a temprana edad.

(cuento)
Fui desgastando las palabras, las arañaba, las acariciaba una y otra vez...
Poco a poco las letras se fueron difuminando, algunas se borraron antes que otras...
El mensaje fue perdiendo sentido hasta que finalmente no dijo nada.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Vacaciones

Espero ver amanecer desde hace una hora y media.
Creo que he madrugado demasiado...




Por lo menos... no hay nubes.
Eso significa que pago yo el helado :P

lunes, 22 de febrero de 2010

Ajenos al movimiento del sol (de las nubes no, ellas adoptan formas) los niños juegan en la tierra y en el suelo de piedra.
Palmas, golpes, sudor y raspones.
Besos, sonrojos, gritos y canciones.
Corren escapando de los polis, los gatos, las arañas e incluso de las gallinitas ciegas.
Vuelan cometas, empujan aros, giran diávolos, peonzas y yoyós y hacen carreras con los mejores ciclistas de españa: las chapas.
Se convierten en estatuas al "Carabinbonban!" o al "stop".
Se pegan por un pañuelo o una pelota.
Castañas, piedras globos o nieve, todo vale para la guerra.
Veo, veo ¿Pares o nones? mejor piedra, papel y tijera, si no "el último se la qué".
La botella, las prendas y las tinieblas.
-¿Abuelita, abuelita, te gustan los juegos?
-Mmm... cuatro paso de elefantes y dos vueltas de bailarina hacia delante.
Picuento!
Bomba!

domingo, 27 de septiembre de 2009

Manzanos

Nía, esclava de siete retoños, quedó viuda por la huida de su marido durante la guerra con una sifilítica.

El cadáver nunca fue encontrado, se lo comieron los lobos, en realidad fue la gonorrea, sin embargo, Nía no lo sabe… mejor así.

Viuda fue y en heredera se convirtió: deudas, unos manzanos y una piedra.

_______________________


Laún, adicta a las manzanas, compró una biblia y gracias al demonio aprendió a leer.
Memorizola y al cura fue:

-“Siete criaturas son, cuatro niñitos y tres pequeñas.”-susurraba ella a su oído- “Y yo, solo pido los manzanos.”

Sofocose el cura de hambre y se relamió gustoso.

_______________


-“Nía”-cortó el inquisidor-“has sido acusada de brujería, de maldecir, de pactar con el diablo, de negar a Dios todo poderoso, de no acudir a los oficios, de pesar menos que una oca, de hablar con gatos negros, de no transmitir tus conocimientos cristianos a tus hijos…

Nía no escuchaba… ¿para qué?
-… mañana serás quemada en la plaza.”-sentenció al fin.



Yo miraba a la mujer atada fuertemente al palo.
Estaba inconsciente.
Era invierno y no llevaba casi ropa, debía estar congelada, como aquel pajarillo blanco.

-“A menudo pueblo hemos ido a parar ¿eh?”- comentó el ilusionista.

Le observé, tenía una rara expresión en el rostro que me inquietaba y al mismo tiempo me emocionaba.

-“Quieta aquí”-me ordenó y entre pestañeo y pestañeo el ilusionista había desaparecido de mi lado.

El tiempo se detuvo, los copos dejaron de caer, querían ver que sucedía antes de morir en el frío suelo.


El ilusionista, como cuando nos conocimos, se acercó al pájaro de hielo y murmuró dulces palabras para traerla a la vida.


La mujer abrió los ojos de par en par, la plaza estaba vacía, los únicos espectadores: el ilusionista y yo.

El viento removió los copos para hacer correr el tiempo nuevamente.


Las velas prendieron en cada hogar, quemando al cura que al más pequeño de los niños acababa de desnudar.

Llegaron lobos de siniestras sonrisas, que murmuraban cuentos de niñitas perdidas.


En cuanto a la mansión del inquisidor, cayó repentinamente y se cubrió de enredaderas que la borraron del mapa.


La mujer comenzó a reír escandalosamente y congelo la sangre de Laún, que murió de terror, o de asfixia por un trozo de manzana, (está sin concretar, los médicos actuales solo entienden de sangrías.)

El pueblo dormía, los lobos aullaban, el cura ardía cual cerdo y entonces la mujer dejó de reír y comenzó a llorar.
El ilusionista la desató, cayendo ésta de rodillas sobre la fría leña.
-“Escúchame bien… ahora eres una bruja de verdad”-le dijo él.-“Nunca más serás acusada, así que, recupera a tus hijos y usa bien lo que te he dado”

Aterrorizada y entusiasmada vi como los lobos se arrodillaban dejándole pasar hasta mí.

-“Vámonos”-me dijo poniéndose su capa- “Ya hemos montado un buen espectáculo”- y rió por lo bajo.





viernes, 19 de junio de 2009

Habrá que coser

Los sastres miraron su obra con pena.
Había sido atacada por un propietario despreocupado.
¡Y en estas condiciones la devolvía el ingrato!.

La verdad, no mostraba muy buen aspecto...
Se miraron entre si preguntandose que podrían hacer para arreglarla.
-Trae aguja e hilo... del resistente...
El mayor de los sastres se introdujo en la trastienda mientras el más joven, pero viejo aun así, envolvia entre sus brazos al titere sin cables.
-A ver que podemos hacerte-susurró.
En una bandeja de plata, el viejo más viejo, entregó a su compañero: Una aguja, un largo hilo rojo y unas gafas de sastre.
Y con manos templorosas y firmes a la vez, se pusieron manos a la obra.

lunes, 18 de mayo de 2009

Adiós a la inocencia


-->La niña le miró con odio y escupió:
-¿Y? ¿A mi qué me importa que no existan los reyes magos?
¿Qué más me da que esos idiotas no sean reales y que las personas en las que confío me hayan mentido desde que nací?
¿Y qué si ya no existen para mi?
Me da igual no volver a creer en nada ni en nadie, !total! ¿para qué les necesito?.
¿Qué más me da si a partir de ahora no vuelvo a soñar con las estrellas que iluminan un desierto repleto de nómadas y espejismos?
Soy mayor y no tengo porque creer en esas tonterías, no tengo porque creer ¿me oyes?
¡No tengo porque creer en
NADA!
¡ME IMPORTA BIEN POCO!
Y con lágrimas en los ojos, la niña salió corriendo del salón, dejando tras de si, al estupefacto gordo de rojo ... junto al árbol de navidad.

domingo, 19 de abril de 2009

Ya no te necesito más

-“¿Sabes? Hoy siento que no te necesito, que me he engañado a mi misma hasta tener que apoyarme en ti las 24horas…”


-…


-“Pero hoy siento… ¡No! hoy que no es cierto, que puedo vivir sin ti.”-Y diciendo esto se levantó de la silla, le temblaban las piernas “solo es miedo” se dijo "¡vamos!" y adelantó un paso hacia delante.


Cayó estrepitosamente.

La silla quedó unos metros por atrás, sonriendo, mirándola con superioridad. Durante apenas unos segundos la había creído capaz de irse… pero aún era suya.


La chica lloró en el suelo, tendría que volver arrastrandose, a su silla, una vez más.




domingo, 12 de abril de 2009

Nanny nanny!!

La aya cosía mientras los niños corrían escandalosamente a su alrededor.
Ella hacía caso omiso, concentrándose en su labor.
Le eran indiferentes sus risas y chillidos.
Hace tiempo que perdió la capacidad de escuchar los gritos sin sentido.

Cuadro negro

El triste artista, rompiendo cristales, irrumpió en el salón. Todas sus obras salieron de sus sueños y le miraron asustadas.
el pincel fue raptado de sus sabanas y arrastrado hasta el virgen mantel.

El triste artista se encontraba sumido en la más mísera melancolía, de estas que te obsequia con un lazo azul el payaso ahogado.

Arrancó carbón con las manos, quemó poemas y barrió cenizas, lo mezcló con agua de su propia cosecha y pintó el mundo que tenía frente a si.


Negro.


Meses después el desamor se deshizo del "des" y se convirtió en desamor
Fácilmente fue borrado el prefijo de tres silabas.
Y el mundo, nuevamente cogió color.

El viejo pincel fue arrastrado otra vez, pero, en esta ocasión partió de una base negra.
Una lluvia de colores fue mancillando el negro sin piedad comenzando con el blanco…

domingo, 29 de marzo de 2009

La Redecouverte

(esta historia pide ser leida con la primera canción del blog)


La muñeca abrió los ojos y pestañeó tres veces.

Tenía el cuerpo entumecido.

Movió los grandes ojos y un segundo después, le siguió la cabeza que quedó colgando levemente hacia un lado.


Falta de uso.


La alzó nuevamente.


Los pañuelos colgaban del techo.

Y el sol los limpiaba con templado.


Se incorporó.

Y cayó levantando polvo y dibujando una flor con el vestido al vuelo.


Olía a alfombra.


Desató el lazo y se puso sobre sus pies de un salto.

La polilla con bordados dorados voló de su espalda.

Ahora era una muñeca sin alas.

Miró como escapaba a través del espejo oxidado por el roce de las pestañas.

Las puntillas deshilachadas se estremecieron por el banquete.


Polvo acumulándose en la porcelana barata.


Fiesta de telas rozando el mantel.


El suelo se cubrió con la lluvia de cristal.


Y la muñeca fumó ron con pasas sin importar la demolición del caserón.

domingo, 22 de marzo de 2009

Caminando por el pueblo

El anciano sintió, como otras tardes, un temblor, que comenzando en los dedos de los pies terminó en la punta de un blanco pelo atusado por el sol.
Por si alguien le mirase, actuó como si nada, aferró su bastón y continuó caminando despacito, sin mirar atrás, sin silbar a ese perro ya perdido hace tiempo, intentando no hacer caso a lo que se avecinaba rápidamente.
Pero, como siempre, sin poder evitarlo, se detuvo y suspiró mientras alzaba la mirada.
Vió pasar vida ante sus ojos. Era de un tamaño desmesurado, tantas personas... y el ruido, el ruido hizó temblar su riñon derecho, que no el izquierdo.
"Que rapidez..."-pensó.
"Viejo... te queda poco tiempo"
- se dijo a si mismo con el ceño fruncido mirando al horizonte.
Sin embargo, a diferencia de otras tardes, esta vez, una sonrisa asomó entre las arrugas.
Definitivamente, aunque era viejo, aun no era demasiado tarde para coger un tren, daba igual a donde se dirigiera, esa misma tarde, cogeria su primer tren y haría las paces con la modernidad... o por lo menos, una pequeña tregua.

domingo, 15 de marzo de 2009

Kuroneko

Aquella noche de otoño...
... se acercó acechante el gato negro.


Haciendo crujir las hojas bajo sus zarpas...
... provocando un leve escalofrio en las perezosas lechuzas...


Sus oscuros ojos reflejaban la noche y su mirada... su mirada ocultaba el miedo a mi patada.




Cuando le recogí no comprendia que, en realidad, él me estaba recogiendo a mí.




Debo admitir que siempre creí que se iría en mitad de alguna noche tan oscura como en la que llegó...








... por algo es gato ...







Mas, aun permanece enroscado en el sillón... ...sonriendo de soslayo cuando me ve entrar por la puerta...








Proporcionando calor en las noche frias...




... compañia en las solitarias...




547 noches...

martes, 24 de febrero de 2009

Nudos marineros

Tengo nudos en la laringe, faringe, en el esófago y en el estómago
¿Alguien me puede ayudar?